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Machupicchu, la magia de la vieja montaña

Nuestro gran propósito comenzó cuando tomamos un vuelo hacia Cusco desde Lima. Con un letrero en el aeropuerto que decía ¡Bienvenidas! comenzó nuestro viaje.

El guía nos llevó hasta el hostal para dividir las maletas y llevar justo lo necesario al pueblo, y desde ahí tomamos una Combi (Van, colectivo, bus pequeño) para que nos llevara hasta la hidroeléctrica. Un recorrido de seis horas y la posibilidad de conocer viajeros de todo el mundo con un solo propósito: conocer Machupicchu.

Por la vía del tren comenzamos una caminata que tardó aproximadamente tres horas, conocimos un cucuteño, una pareja chilena y dos italianos. Diferentes experiencias y retos, muchas pasiones en común.

Sobre la seis de la tarde llegamos a Aguas Calientes, desde lejos se podía ver un hotel de lujo cinco estrellas y un poco más cerca un aviso que decía «Machupicchu Pueblo».

Las calles estaban iluminadas con faroles, eran empedradas y angostas, sus casas eran clásicas y tradicionales. Romántico, fascinante.

Aguas Calientes

Al terminar de instalarnos en el hostal y después de cenar, mi amiga tenía un dolor intenso muscular, por lo que decidimos preguntarle al administrador del lugar dónde quedaba una «Droguería», muy sorprendido y susurrando, el señor nos preguntó: – ¿Ustedes están buscando un lugar donde vendan marihuana u otro tipo de drogas? -en medio de risas – le respondimos que estábamos buscando una pastilla para calmar dolores musculares. Avergonzado nos dijo que a las «Droguerías» en Perú se les decía «Farmacias» o «Boticas» y nos indicó dónde encontrar la farmacia -les cuento para que no les pase-.

LA MONTAÑA VIEJA

Machupicchu es parte de los cien monumentos históricos que corren peligro en todo el mundo, sus edificios están hechos de piedras que encajan perfectamente, logrando mantenerse durante quinientos años sin mortero y sin pegamento.

Es una obra maestra de la arquitectura y de la Ingeniería convirtiéndose en uno de los sitios arqueológicos más importantes de Suramérica, albergando también la montaña de Huaynapicchu.

Una de las siete maravillas del mundo. La vieja montaña. Porque Machupicchu no es tan solo una ciudadela, estar ahí significaba estar en el ombligo del mundo, la gran representación de la Pachamama y la perfecta naturaleza.

Si yo hubiera sido el Inca Pachacutec, probablemente uno de mis hobbies hubiese sido acaparar atardeceres en aquel mirador, con un café colombiano y música de Coldplay -Jajajaja-.

Y si debemos estar agradecidos con alguien, es con Hiram Bingham. Un historiador Norteamericano que  con apoyo del gobierno Peruano y algunos estudiantes Estadounidenses  iniciaron el proyecto de limpieza y excavación necesaria para dar a conocer la ciudadela. Patrimonio de la humanidad

Foto Machupicchu en 1912 – Foto tomada por Hiram Bingham

Su hermosura, aunque incompleta, dejan a la vista una obra maestra.

Machupicchu, Cusco

PARA VIAJEROS

1. Si usted es un viajero procedente del área Andina (Bolivia, Colombia y Ecuador) la tarifa para la entrada al parque es más barata que la entrada general. Consulte los precios aquí.

2. Al salir del parque no olvide poner el sello de Machupicchu en el pasaporte.

3. Para subir la montaña de Huaynapicchu debe comprar las entradas con dos o tres meses de anticipación.

Autor

acosta.stephannie@gmail.com
¡Hola! Soy Stephanie Acosta, con 25 años he decidido tener mi propio diario de viajes, un proyecto que es también para ustedes ¡Bienvenidos!
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